Deberíamos ser más incluyentes y cálidos.....

de Teresa Estévez


   Deberíamos ser más incluyentes y cálidos.....

   Tolerar es un imperativo, empezando por escuchar, pero el respeto se ha de ganar, son los demás que deben otorgárnoslo por nuestra coherencia de discurso, pensamiento y acción. 


   Dicho esto, cada día tolero menos a la gente que generaliza porque sí, para argumentar su posición y buscar su razón, que muy a menudo es cuestión de postureo y modas, también. No olvidemos que generalizar es sinónimo de simplificación e ignorancia.

   Me explico: escucho reiterativamente que la cultura es carísima (¿qué es caro, cuando nos gastamos tanta pasta en otros menesteres?. Cuando dispones de ese dinero es una cuestión de escala de valores, otro cantar es el señor I.V.A. en la cultura y su gestión, pero no va de esto hoy?). Y es cierto, si te vas a grandes linajes, que no deja de ser una opción. Pero también tenemos al alcance una amplia oferta de gente emergente, extraordinariamente válida, en el mundo de las artes a coste cero o simplemente significativo y esas tan poco ejercitadas “taquillas inversas” que yo les otorgaría la acepción de “taquillas justas” por valoración. 
   En la literatura hay gran propuesta de escritores emergentes que nos obsequian con sus talleres, sus charlas, las Jams y Slams de prosa, poesía y sus peleadas autoediciones. Editores pequeños (en infraestructura, no en esencia), que lo ponen todo ¡porque...creen!!! Los ninguneados actores, que nos deleitan haciéndonos reír y pensar, por unos pocos euris; los señores del pincel exactamente lo mismo "crean porque creen" regalándonos paleta de colores y viñetas. Y los músicos, los grandes olvidados, que nos envuelven el alma con tanto mimo, por el módico precio de unas cebaditas y poco más, invirtiendo mucho tiempo en ensayos y el dinero que no tienen para pagar instrumentos de mejor calidad o una maqueta de su disquito. Porque sí es cierto que el que crea, siempre quiere ser leído, admirado o escuchado.....y esa es su compensación, es lícito; pero tienen pleno conocimiento de causa, que seguramente de eso no podrán vivir económicamente, sino diversifican. ¡Puro altruismo!!!!!!! Y alrededor todos esos “mecenas en tiempo” que los captan en instantáneas, les apoyan en verkamis o acompañan difundiendo permanentemente en redes, sin ombligos, “porque ellos creen también” y ellos, los mecenas, no venden su producto, sino la generosidad en el arte de compartirnos y disfrutarnos, apostando por el total y los sueños de otros, sabiendo que no cambiarán el mundo pero sí mejorándolo desde su porcioncita.

   Pero nosotros el público, somos tan bobos, que eso no nos es suficiente. Necesitamos de una gran "marca" para exhibirnos y darnos valor a nosotros mismos ante los demás. Porque se ve que el caché, está en decir que tu sábado por la noche, ha sido "súper genial" por los 80 € que has pagado en el Palau Sant Jordi o similar entorno (que no deja de ser una opción) pero sin solapar.
   Ciertamente vamos mal, equivocando definitivamente el valor de las cosas. Lo que realmente nos hace crecer, es empaparnos de lo que tenemos al alcance en nuestro día a día, y siempre a través de las personas que lo representan, no tanto del personaje.

   ¡La cultura nos instruye y nos construye y si es buena además nos deleita!!!!!!!!!