Topografía

de Joan Sagués


   Nadie sabe que esconde el interior que nadie sabe que esconde. La impaciencia con las pastillas en la mano frente el retrete y las marcas de tus uñas en el bajo de mi espalda, nunca termino nada. Pienso en lo que pienso ante un fan de Panero o AC/DC. Siento las proteínas en la punta de mis dedos. El terrorismo en el circulo de lectores. La protección que solo te da una pistola o una llamada fúnebre a las 5.33 de una madrugada constante.

   ¿Soy yo? -Si, si me subo la cremallera. Si follo sin hacer el amor mientras miras Juego de tronos. Si descubro las manchas de vaselina y mierda creando un camino. Si te miro mientras estás despistado, como dice la canción que me acuna cada noche. 
   Nadie sabe del mundo desvanecido a los pies de la cama o de un río. De la oportunidad de ser oscuro a cualquier hora del día y ser espectro. De estar al borde de una copa sin un camarero punk que la arrope. Sabes del enemigo cuando te amenaza con un martillo. Cuando la piel de tus mejillas enrojecen ante un árbol. Cuando a hierro mata uno que muere al final de cada temporada contra el suelo. 
   Te sigo y te quiero mientras tarareo en chino o catalàn con la ele en la boca y abres un paraguas sin varillas. Nadie sabe del revés del pecho bajo el poncho mejicano y me miento. Del hacer la cama en tu respiración y mi semen. De las manillas del reloj que enmudezco. De tus pies sin zapatos. De la ausencia de nadie que sepa de nadie. Del silencio. De tus letras en el corrector ortográfico.