Los nuevos señoritos Start U

de Iván Albarracín




   Aquellos señoritos que tenían grandes tierras y explotaban a los trabajadores con regímenes feudales nunca se marcharon del todo. Hubo un tiempo en que estuvieron bastante apagados, pero siempre estuvieron ahí, mandando sobre los demás.
   Los nuevos señoritos son casi peores que los antiguos, estudian en escuelas de negocios solo aptas para unos cuantos elegidos, realizan masters de la ostia en universidades chic y creen que son unos putos cracks.
   Crean Start Ups (nuevas empresas no, start ups) y son CEOS (ya no jefes, sino CEOS). Todo muy cool pintado con capas de buenrrollismo falso y modernidad líquida (como diría el desaparecido Baumann). Pero, en el fondo es la misma puta mierda de toda la vida, incluso peor porque esas start up molonas suelen tener una vida efímera basadas en la tecnología y aporta poca cosa al conjunto de la sociedad moderna (bueno, sí como volverse más gilipollas). No soy un experto en economía, pero estoy seguro que las empresas duraderas son aquellas que aportan un valor diferencial y producen algo (una bodega de vinos, una fábrica de coches, fruta ecológica, etc). Estas start se crean desde la soberbia y la gran mayoría tiene una vida de unos 3 años. Eso sí, después dejan pufos de la ostia (Groupalia sería un buen ejemplo) y los CEOS a hundir otra cosa porque estos mismos señoritos ni se dignan a mancharse las manos currando.

Nadie les recrimina nada porque como va estar equivocado un pijo que ha estudiado en ESADE, es imposible. Si la cosa va mal la culpa será de los demás, de esos currantes de mierda andrajosos que encima si los despides les tienes que pagar (una mierda, eso sí, pero les has de pagar). En fin, el mundo cambia pero sus miserias siguen inalteradas.