Sin título

de J. Daniel Aragonés




   ¿Me escuchas? ¿Me lees? ¿Lees algo? ¿Estás ahí? No importa, tú tampoco interesas a nadie. No hace falta que contestes. Por mí como si te caes de cabeza en el interior de un reactor nuclear. Te lo vas a pasar de p*** m****, ya verás.
 No vivirás para contarlo, pero será la mejor experiencia de tu vida, con diferencia. «Muerte por viaje espiritual», una hazaña que no copa las portadas de ningún periódico. ¿Sigues ahí? ¿Estás pensando en llamar y contratar un viaje de ida a la felicidad? ¿Muerte por viaje espiritual? ¿Sí? No importa, también puedes pasarte toda la vida asqueado y sin hacer nada útil, es una opción. Prueba esto que te digo: lanza voces al vacío de tu mente y deja que te aniquilen los ecos de la indiferencia. A esto último lo llamo «timbrazo S.O.S sin título». ¿Por qué lo titulo así? No lo sé, es como quedarte tirado con el coche en mitad de un paraje yermo, de madrugada, y utilizar uno de esos teléfonos de socorro que hay en mitad de la nada. Imagínate. Descuelgas ese trasto, te lo pegas a la oreja y al otro lado está la muerte, esperando tu llamada, dispuesta a todo con tal de ayudarte. ¿Estás atento a lo que digo? ¿Quieres que grite? No importa, en realidad creo que solo estás sordo para lo que quieres. Por eso estoy escribiendo este texto sin título. Total, si a ti no te gusta leer, y a mí no me gustas tú, ¿qué importancia puede tener el contenido o la etiqueta de algo? Es insustancial. De ahí que hable de tus posibilidades como alma en pena. Sí, opino que deberías buscar un buen viaje emocional con sorpresa. Algo que te haga valorar tu vida. Sería algo así como ver una foto y otorgarte el don de revivir ese momento por última vez. Sí, entras en el pasado, revives el momento tantas veces como sea necesario y luego entra un esqueleto con un hacha y te corta la cabeza. ¿Estás despierto? Es que dabas cabezadas, ¿me escuchas o no? ¿Vas a cerrar esta página? No importa, en realidad escribo por escribir. Busco la poesía, y para eso solo necesito que te vayas al infierno y me dejes en paz. Allí solo serás un cuerpo pútrido asomado a una ventana. Te veré desde la carretera de magma, y tú a mí, claro. Me hará gracia tu triste final, y gritaré, soltaré carcajadas. Y remaré sin parar. Es mi castigo navegar por la carretera de magma, ¿sabes? Voy montado en una barcaza de acero, y no puedo parar de escribir historias sin título. El cometido principal de todo esto es que, tipos como tú, idiotas que no llegan a leer nada en su j***** vida, caigan en las garras de la muerte y dejen un hueco libre. ¿Te interesa? ¿En serio? Pues no voy a continuar. Te dejo con los mariachis Calavera y su canción sin título.  
    ¡J*****!