Dictaduras genitales

de Iván Albarracín


   Supongo que os extrañaréis del título, pero tiene sentido. He puesto genitales, por no poner de los cojones que, la verdad, suena bastante peor.
Últimamente me planteo si realmente aceptamos las reglas del juego, es decir la aceptación de la libertad de expresión en una sociedad democrática.
Estoy de acuerdo con que hay algunos elementos que rozan lo permitido, sobre todo aquellos que vulneran algunos de los derechos fundamentales del hombre, pero...joder... parece que las redes sociales lo único que hacen es provocar que la gente se rasgue las vestiduras por cualquier estupidez.
   Siempre habrá algún jodido colectivo ofendido por algún comentario de alguien, siempre. Da igual lo que digas o como lo digas. Siempre encontrarás al clásico imbécil que estará indignado por lo que hayas dicho.
Eliminando aquellos casos realmente ofensivos (de nazis o zumbados varios) que si merecen un rapapolvo por su estupidez, podemos ver que la gente se OFENDE por todo. Ya no es posible hacer humor con nada porque SIEMPRE encontraremos al gilipollas de turno que se hace el ofendido (no sé, a lo mejor se piensa que así con ese postureo folla más, ni lo sé ni me importa).
   A ver chavales, el humor es el humor. Una cosa es ir directamente a una persona y humillarla (eso no es humor, es maltrato) y otra muy diferente hacer humor negro. Después muchos de estos soplagaitas que van  de "indignaos" son los que quizás votan a Le Pen o a La Falange, pero eso sí la moral intacta. Creo que la bondad o maldad humana no se debe medir en palabras, sino en hechos. Si eres una persona que practicas el humor negro, pero actúas sin pisar a los demás, puedes ser un buen ser humano. En cambio, puedes tener millones de followers, mostrando una imagen intachable, censurando todo lo que no es políticamente correcto, defendiendo a colectivos que ni conocías y haciéndote selfies en campos de refugiados (con tus nuevas gafas de Sol), pero JAMÁS has ayudado a alguien que no seas tú mismo. No llegas ni a mala persona, simplemente eres un PUTO GILIPOLLAS. 
   Si seguimos censurando aquello que no nos gusta constantemente, ayudamos a construir una sociedad plana y gris, aunque pensemos que estamos logrando todo lo contrario. Una dictadura consiste en no respetar aquello que no te gusta y esas personas, guardianes de la moralidad, son los nuevos censores estúpidos que no ven más allá de si mismos.
   ¿Os imagináis a Bukowski, Poe, Beethoven, Nabokov, Kafka o muchos otros viviendo en esta época de redes sociales y moralidad de mierda? Es posible que se les hubiera boicoteado (algún colectivo triste) por machistas, feministas, provocadores, siniestros...y que nunca hubieran sacado ninguna de sus piezas maestras. 

   Por esa razón he puesto genitales en el título: para ser como ellos y no ofenderos. Así que no diré a los ofendidos: iros a cagar con vuestras gilipolleces. No, no lo haré. Seré políticamente correcto.