Escritor

de Joan Lluís Sagués


Escritor:
Del lat. scriptor, -ōris.
1. m. y f. Persona que escribe.
2. m. y f. Autor de obras escritas o impresas.
3. m. y f. Persona que escribe al dictado.
4. m. y f. desus. Persona que tiene el cargo de redactar la correspondencia de alguien.

   En mi texto anterior las cuatro acepciones sobre simpleza, con textos como tettris, con la definición como estrofa en un vocablo sin tilde que remarca otra ausencia seguido del mismo tiempo verbal correcto. El jazz en castellano y la sangre fluyendo como las lágrimas de Blade Runner, empalado por Vlad, asfixiado por el río. La hoja caída en tu jardín, la hija que preescribe versos de antaño mientras cae y rueda al lado del metraje de la bolsa de plástico. Cae, y se disfruta, la peluca de color, mostrando el tatuaje sombrío de las arrugas, el sol que enciende el cigarrillo, el cuerpo que alea ramas, el programa de mano. De mano en mano.

   Repaso con las yemas los bordes de la imagen tomada. En ella estás sentado, meando sobre las flores que te acarician (las nalgas, la mano). mientras yo bebo de uno de los cantaros negros mojando mi slip y remarcando. Caes de la mesa iluminando en mi ombligo.


   Un día escribí:

   El cielo esta claro y me deja escuchar el sonido de los pasos que se escapan de la multitud acercando las nubes desde la ventana. Ken esta sentado en el suelo comiendo kembú, mientras espera a que asomen, tras la pamela, los ojos de la Davis- Lo protejo de la memoria. En la mesa mi hermana con el pelo muy corto y la expresión de rechazo ante ello, un camaleón de una belleza deslumbrante, además mi otra hermana le roba las bragas. Rememoro el suave algodón que encerraba el coño de Amy y como abría las piernas cada vez que leía la prensa y yo me sentaba a su lado. Hoy papá me dijo que se ha quedado sin coche, un todoterreno se comió el pavimento y la parte trasera del A4, dejándole una contractura y un ligero temblor que acentúa la perdida en su rostro, como cuando le pillé masturbándose en la pérgola, como un púber cualquiera, cualquier, fulano, zutano

   Y ahora prisionero de las consecuencias me miro y adivino, con la cabeza en la máscara de peluche, la hierba mojada que dibuja en tu ventana. Los árboles, con la certeza del pecado,tienden sus raíces al sol, secando y ahogando los verbos segmentados. Fumo en el bordillo de la memoria, cerca de la cabria verde, delante de la puerta de la imprenta donde comprabas muñecas recortables con las que jugábamos cortandoles los brazos y la cabeza. Un bosque de trigo amarillo en un cielo de soplidos y obesos gatos metálicos. Y te miento si te digo que rememoro los gritos, los silencios, las marcas en la frente, los gemidos, lo vivido.

   Predice quien soy, anuncia una voz eslava y en su boca de seseos cae el semen del ahorcado.