Que todo cuadre

de Moribundo Insurgente



               Todo tiene que cuadrar. Los calcetines tienen que ir parejos, las parejas deben cumplir el binomio hombre-mujer, todo tiene que estar etiquetado, categorizado y ordenado, las cosas son como son porque nos adoctrinan para que así sea, pues sea.


Hay unos cánones del "cómo ser" que seguimos como a la nueva biblia para no destacar demasiado, y si lo haces, que sea con sus normas.
   Los transexuales son unos viciosos; los que denuncian las injusticias, unos radicales; los que visten y tienen gustos diferentes, unos frikis; los que tienen pensamientos propios, unos utópicos; los musulmanes, unos terroristas; las chicas con escote y minifalda, unas putas; la genialidad de los genios, es locura. 

   Damos de lado al discapacitado, al raro, al soñador, al punki, al homosexual, al gitano o al negro: al diferente. No queremos perder tiempo en conocer a los que no entran dentro de nuestras etiquetas, de nuestras categorías, de aquellos que alteran nuestro orden preestablecido: "Esto es así porque siempre ha sido así y punto". No queremos romper ese muro que tanto nos limita, que no nos deja crecer como personas; no queremos crecer, queremos ser unos incultos toda la vida, es más fácil. Egoísmo a raudales.

   Debido a nuestro cafrerío y por nuestros simples y absurdos prejuicios, nos estamos perdiendo a un montón de personas interesantes. Es un gran esfuerzo conocer a gente que se salga de las normas sociales no escritas porque hay que abrir la mente y deconstruirse; si no son como nosotros no nos molestamos ni un segundo en establecer relaciones, "¿para qué?, no vaya a ser que me tire la caña el homosexual, me dispare el negro, me atraque el gitano, se inmole el musulmán o vayaustedasaber"

   El hecho es que todas somos personas, todas nacemos sin nada y morimos sin nada y no debería condicionarnos nadie. Debemos despojarnos de prejuicios y aceptarnos unas a otras sin remilgos ni cortapisas, siempre que no se traspase la línea roja del respeto al prójimo. 
   Así, quizá, seríamos mejores personas y las cosas funcionarían mucho mejor.