¿Es bueno orinar sobre un mendigo asesinado?

de Iván Albarracín




  ¿Qué ocurriría si un día cualquiera y sin venir a cuento empezara a disparar a un mendigo y orinara sobre su cadáver? ¿Y si al acabar de orinar acribillara a todo transeúnte que infelizmente, pasara por allí? 


  No, tranquilos, no es mi intención hacer nada de eso y si lo hiciera mi objetivo no sería un mendigo, sino gente con trajes más caros.
La aterradora pregunta se hace por una cuestión, solo una. Esperad...
  ¿Qué pasaría si le diera mil euros a ese mendigo (que en el aterrador presente alternativo planteado en la primera pregunta estaría muerto y lleno de mi orina), le comprara ropa y me asegurara que nunca más dormiría a la calle? La pregunta viene por un motivo, ¿cuál de las dos opciones tendría más resonancia en los medios de comunicación?
  Es verdad que parece que la sociedad occidental marcha hacia el abismo, pero pensemos algo... ¿Por qué la barbarie vende más que la bondad? ¿Por qué la catástrofe, la vulgaridad o la maldad tienen tanto eco en los medios de comunicación? El mundo es mucho más amplio que el blanco o negro. Cada día muere gente, pero también nacen nuevos seres humanos. Algunos son asesinados pero otros son salvados (no me refiero al cielo, por Dios…). No soy una persona optimista ni mucho menos. Soy de los que ven un vaso y piensa que no está ni lleno ni vacío, sino que a la larga estará muerto. Sin agua. Pero existe el bien, aunque pase desapercibido. De hecho, el mal necesita constantemente una atención mediática, al igual que una estrella de fútbol caprichosa, y los medios de comunicación se la sirven en bandeja para crear el pánico entre la masa.

  Por cierto, el titular era para llamar la atención. Así, de paso, demuestro mi teoría…