¿Crisis de los 40?


  de Moribundo Insurgente 


             Me hace gracia cuando oigo a alguien decir aquello de la crisis de los 40. A punto de hacerlos yo, no he notado la presencia de esa crisis, ni siquiera una leve sospecha de su llegada, porque no creo en esas crisis impuestas por la sociedad, ese monstruo que todo lo que toca lo convierte en mierda.


  Se supone que a los 40 debemos tener "estabilidad", otra palabra cargada de intenciones sociales. Debemos haber tenido hijos, tener un buen curro con horario de 9 a 14 y buen salario, casa propia (y chalé en la costa), coche y moto, haber cumplido casi todos tus sueños, y cierto renombre social, vaya, lo que se suele decir: "sentirse realizado". Si falta algo de esto, ya eres un fracasado, porque si, porque lo dice la sociedad.

   Yo no tengo hijos, vivo de alquiler y no tengo chalé, trabajo por mil y poco €uros, no tengo coche, aunque si moto, no poseo renombre social, ni tampoco he realizado casi todos mis sueños, vamos, motivos más que suficientes para sufrir la dichosa crisis. Pero no, ni rastro de ella, porque no acepto imposiciones sociales ni plazos dados. Tendré hijos cuando deba tenerlos, seguiré viviendo de alquiler porque no pienso entrar en el timo de la vivienda de propiedad, sé vivir con lo que tengo y puede que a veces anhele algo más, pero meditado un par de veces me doy cuenta de que realmente la vida se vive desde que naces hasta que mueres, y lo que no hagas hoy, lo que no tengas hoy, lo podrás ejercer mañana, o pasado mañana. No hay motivo para pensar que el viaje aquel que llevo años queriendo hacer ya nunca podré disfrutar, porque si es verdad que ahora no puedo hacerlo, posiblemente lo haré en un tiempo, un día podré recuperar mis hobbys, no hay motivo para pensar que nunca más podré volver a pintar cuadros, en algún momento de mi futuro podré volver a pintar.

   A veces confundimos el fin de fases en nuestras vidas con el no haber podido hacer cosas y nos quedamos anclados en el pasado "los tiempos pasados siempre fueron mejores". Nuestra incapacidad para evolucionar se vuelve peligrosa (que se lo pregunten a los puristas). Pues no, pasa página, lo pasado pasado está.

   Y si mi vida se acaba sin haber podido realizar todas esas cosas, habré vivido feliz, porque nunca, nunca, jamás, me habré amargado pensando en lo fracasado que he sido porque la sociedad me lo diga.