¡¡¡Respeten a los abuelitos!!!!

de Eric Von Bibert




   Los viejos.Que problema.Suelo detestar a los viejos. Más que nunca cuando creen que, esa vejez los ha hecho sabios.Cuando creen que los años son catarsis y los absuelven de culpa y cargo.

Ellos generaron esta basura de sociedad, y reclaman
sus derechos.
Ay, ay, ay, que asco me dan los viejos cuando se reúnen a bailar tangos y frotan sus marchitos genitales.Náusea.Sí señores, bienvenidos al baile de la náusea.Viejos verdes y viejas putas.Vayan a cuidar a sus nietos. En tremendos aquelarres, estos subhumanos festejan el mundo que en su resentimiento nos legaron. Comen y fornican los muy desvergonzados. Intercambian fluidos de muerte.
Elaboran proyectos y viajan en conjunto, a mi me recuerdan que la muerte está presente.No sabemos ni el día ni la hora.Pero ellos están más cerca de los gusanos, que todo lo devoran.Algún viejo perdido puede elegir retirarse y preparar una buena muerte, en meditación, elevación e introspección.Son los menos...
Los caducos muñecos están ciegos.Sus grandes experiencias de vida incluyen la omisión de asesinatos y corrupción que supieron parir en 70 o más años de vil existencia.
¡Respeten a los ancianos!, dicta la sentencia del populacho, embrutecido por el obsequio cultural  de los gerontes.

Pero... que asco me dan los viejos.